Un hombre acusado de violar a su hija de 17 años se suma a la cada vez más larga lista de agresores sexuales que han visto rebajada su pena gracias a la ley 'solo sí es sí' (recientemente reformada para evitar estos casos). Y es que tras revisar la sentencia firme dictada en noviembre de 2018, el reo solo tendrá que cumplir 11 años en el Centro Penitenciario de Topas, dos años y seis meses menos de los previstos inicialmente.
Los hechos por los que el hombre, de iniciales J.C.A.V., fue condenado se produjeron el 8 de abril de 2017, cuando fue invitado junto a su mujer y a sus tres hijas a una fiesta familiar. La mayor de ellas, de 17 años, se quedó sola en el domicilio junto a su padre, que abordó a la joven cuando estaba buscando ropa en el armario tras ducharse. El violador no atendió a los ruegos de la menor y amenazó con hacerle daño si contaba algo de lo sucedido a su madre.
Cuando el hombre fue a ducharse, la menor aprovechó para llamar a su tía y abandonar el domicilio. Al comprobar la ausencia de la misma, el acusado también dejó el inmueble, llevándose consigo la cantidad de 17.000 euros y desplazándose a varios bares y locutorios frecuentados por latinoamericanos. Finalmente, fue detenido en el mismo día tras la denuncia interpuesta por su propia mujer al enterarse de los hechos.
J.C.A.V. fue condenado como autor de un delito de violación a trece años y seis meses de prisión, con imposición de la medida de alejamiento y prohibición de comunicarse con su hija, a la que también tuvo que indemnizar con una cantidad de 30.000 euros en concepto de responsabilidad civil.




